ORGANÍZATE Y MEJORA TU CONCENTRACIÓN PARA HACER FRENTE A TU PRÓXIMO EXAMEN

| 2019-01-22T10:40:59+00:00 22 enero, 2019|Consejos de Estudio|Sin comentarios

La capacidad de concentración, como tantas otras aptitudes del hombre, puede entrenarse para que sea lo más efectiva posible. La falta de concentración durante el estudio afecta de forma significativa al rendimiento académico. Algunos estudiantes poseen una capacidad de concentración muy bien entrenada que les permite estudiar de forma muy eficaz y sacar buenas notas de forma habitual. Pero no todas las personas somos iguales y para muchos la tarea de estudiar se hace un mundo, puesta a prueba por la más mínima distracción que pasa ante nuestros ojos.

Si eres de estos últimos, desde Activatres te proponemos una serie de técnicas que pueden ayudarte a la hora de organizarte y de enfrentarte a tus próximos exámenes:

  1. Busca una motivación. Avanzar en tus estudios es una buena meta, pero quizá no siempre funcione como la motivación que necesitas. Fíjate otra. Puede ser algo relacionado con los propios estudios o con otros aspectos de tu vida, como premiarte con una escapada de vacaciones por unos buenos resultados en los exámenes.
  2. Divide las tareas y temarios. Si pones sobre la mesa una montaña de apuntes y fotocopias, es probable que la tarea parezca inabarcable, te pueda el desánimo y no seas capaz de centrarte para sacar el estudio adelante. Divídela. Separa el temario en los distintos temas y créate un ritmo de estudio que te permita avanzar sin prisa pero sin agobiarte.
  3. Estudiar en un lugar acondicionado para ello: aislado, sin ruidos ni otros elementos que te puedan distraer. Una de las mayores distracciones que interrumpen el estudio se deben a que no tenemos a mano todos los materiales necesarios. Por eso es importante preparar a conciencia  esta labor y que llegado el caso no nos falte de nada.
  4. El mejor horario para estudiar es por la mañana, inmediatamente después de levantarnos, sobre todo si hemos descansado bien.
  5. Descansar: el descanso durante el estudio nos permite renovar la energía para que podamos aprovechar al máximo nuestras sesiones. Recomendamos que las sesiones sean tiempos de 45 minutos con descanso de 5 minutos, tras haber realizado 3 sesiones el descanso debe de ampliarse a 15 minutos como mínimo.
  6. Encuentra el modo de desconectar y relajarte El estrés de los exámenes puede adueñarse de nosotros si no encontramos el modo de desconectar y relajarnos entre una sesión de estudio y la siguiente. Esto no solo es importante para nuestra salud mental, sino también para el estudio.
  7. No llegues a la saturación: cuando superamos los 50 minutos aproximadamente, si no tenemos nuestra mente entrenada, los niveles de atención y concentración empiezan a disminuir. Evitar superar este tiempo y relajarse unos momentos nos ayudará a recuperarnos.
  8. Evita las distracciones. Un móvil vibrando cada tres minutos, la televisión puesta de fondo o tu familia asomando de vez en cuando para ver si necesitas algo son interrupciones de tu concentración. Busca un sitio tranquilo y con pocos estímulos, deja el móvil fuera de tu vista y cuelga un gran cartel de “No molestar” si es necesario.
  9. Detectar cuando te has desconcentrado: nos puede ocurrir que mientras estudiamos acabemos divagando en otros pensamientos. Debemos detectar cuando esto ocurre y “darnos cuenta de que nos hemos desconcentrado” y en ese momento oponernos a ese pensamiento y volver a la materia de estudio. Si nos acostumbramos a ello, al final seremos capaces de mantenernos durante toda la sesión sin dispersarnos.
  10. Se ha demostrado que no es malo estudiar acompañado ya que la presencia de otro estudiante puede ser una motivación extra siempre y cuando, evidentemente, la persona con la que estemos tenga una actitud similar a la nuestra y no nos distraiga.
  11. Lee y escribe. Es más fácil concentrarse en una tarea activa, como escribir, que en una solo pasiva, como leer, así que convierte tus sesiones de estudio en una mezcla de ambas. Al introducir la escritura manual, obligas a tu cerebro a absorber, procesar y convertir las ideas leídas en un discurso activo para expresarlas a tu manera.
  12. Cambia  la técnica o la materia de estudio si lo necesitas: Siempre es conveniente combinar distintas técnicas de estudio en una misma sesión de trabajo para evitar el aburrimiento. Igualmente, si percibimos problemas de concentración, una buena opción es cambiar la materia de estudio para mantener nuestros niveles de atención.
  13. Duerme lo suficiente A medida que se acerca un gran examen y se nos echa el tiempo encima, los estudiantes duermen menos para dedicar más horas a estudiar y repasar. Esto es un error, puesto que dormir es indispensable para que las sesiones de estudio sean productivas y saquemos partido al tiempo que pasamos estudiando.
  14. Haz ejercicio. Hacer ejercicio es una forma perfecta de desconectar. La actividad física libera endorfinas que nos ayudan a sentirnos mejor y más animados, lo cual nos ayudará a afrontar el estudio. Varios estudios han demostrado que hacer ejercicio ayuda a retener la información y a mejorar la memoria a corto y medio plazo.
  15. Alimenta tu cerebro. Algunos alimentos son especialmente recomendables en esta época por distintos motivos. Por un lado, son buenos los alimentos ricos en proteínas, porque nos sacian a la vez que contribuyen a mantenernos despiertos. También son recomendables las frutas, que nos aportan agua para mantenernos hidratados y carbohidratos complejos que nos dan energía de forma sostenida en el tiempo. El pescado y los frutos secos son ricos en ácidos grasos omega 3, que aseguran un buen funcionamiento cerebral, así que tampoco es mala idea asegurarte de que se encuentran en tu dieta durante estas semanas de estudio.

Existen, por otro lado,  diversas técnicas que pueden ayudarte a combatir la ansiedad, el estrés o las preocupaciones que al final son las que siempre nos distraen del estudio. Son ejercicios sencillos que puedes llevar a cabo en cualquier momento del día, especialmente antes de estudiar o en los períodos de descanso. Ninguno de ellos es milagroso pero si eres constante con el tiempo son muy eficaces.

  • Concéntrate durante dos minutos seguidos en seguir con la vista la aguja de los segundos de un reloj; es importante que repitas el ejercicio desde el principio si te distraes de tu objetivo y que practiques diariamente.
  • Coge las páginas de un viejo periódico y tacha lo más rápido posible una determinada letra. O varias a la vez si tienes la destreza suficiente.
  • Cronometra el tiempo que tarda en desaparecer un círculo, un triángulo o un cuadrado que visualizas mentalmente.
  • Compite contigo mismo para mejorar tu marca personal.
  • Escucha música tranquila concentrándote en un sólo instrumento o un determinado sonido que tratas de aislar.
  • Resuelve sopas de letras, crucigramas de buscar diferencias o sudokus.

Y, por último, hemos recopilado los consejos que los expertos repiten con más frecuencia para enfrentarte al temido examen:

  • Descansa la noche anterior y llega pronto al examen. Estarás más tranquilo.
  • Relájate para no quedarte nunca en blanco. Puedes usar muchas técnicas para ello. Pero bastará con que cierres los ojos, respires profundamente y visualices tu propio cuerpo tranquilo. Elimina todos los pensamientos negativos.
  • Lee con detenimiento el examen fijándote exactamente en lo que te están preguntando.
  • Organiza los conocimientos acumulados y hazte un mapa mental de lo que tienes que responder. La memoria funciona por asociaciones de forma que en cuanto aparezca una idea saltarán en cascada en tu cabeza otros datos e ideas.
  • Contesta en primer lugar las preguntas más fáciles porque te darán seguridad. Contesta también las preguntas cortas antes que las largas porque así será más difícil que te quedes sin tiempo para resolver todo el examen.
  • Consulta todas las dudas posibles al profesor